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Lanzan miniserie para prevenir riesgos de minas en Nariño

FOTO: Diario del Sur.

En aras de mitigar o prevenir el riesgo de accidentes por artefactos explosivos en Colombia, como resultado de una alianza interinstitucional entre la Fundación Barco, Usaid, Discovery y Computadores Para Educar, se lanzó la miniserie Lalo y Lulú, contenido audiovisual a través de la cual se educa a niños, niñas y padres de familia frente a estas temáticas.

Esta miniserie, compuesta por 9 capítulos, busca llegar a las zonas de alto riesgo por artefactos explosivos, para que la comunidad conozca los compartimentos seguros que pueden mitigar esta amenaza que sigue latente en el país.

Teniendo en cuenta el alto impacto del conflicto en el departamento de Nariño, la alianza priorizó a municipios como Cumbitara, El Rosario, Ipiales, Leiva, Los Andes, Policarpa, Ricaurte, Samaniego y Tumaco, para la divulgación de este material pedagógico, con el propósito de fomentar comportamientos seguros por todo el territorio.

“Educar en el riesgo de Minas Antipersonal debe ser una prioridad, pues el riesgo de accidentes por artefactos explosivos sigue poniendo en peligro la vida e integridad de miles de personas en el país. Contribuir a ese propósito es nuestro compromiso con las comunidades afectadas por esta problemática. Queremos generar conciencia y promover la adopción de comportamientos seguros, además de contribuir a la generación de políticas locales de acción y prevención de accidentes”, afirmó el director de la Fundación Barco, Alfonso Otoya.

La alianza Pasos Seguros viene desarrollando un trabajo directo con las comunidades, autoridades locales y establecimientos educativos y se ha incorporado el uso de tecnologías de la información y comunicación a través de cápsulas informativas, juegos interactivos de realidad virtual, así como el desarrollo de esta miniserie.

La alianza trabaja por fortalecer una cultura de protección individual y comunitaria y contribuir a la disminución de accidentes por minas antipersonal incrementando los niveles de prevención frente al riesgo.

 Alfonso Otoya, director.

Fuentes: Diario del Sur / DiarioDelSur.com

Campaña para prevenir el riesgo de las minas

Para leer el artículo de El País, hacer clic en el siguiente enlace:

Campaña para prevenir el riesgo de las minas – El País

Miniserie enseña a familias a prevenir el riesgo de minas antipersonal

‘Lalo y Lulú’ puede ser vista a través del canal de YouTube de Pasos Seguros de forma gratuita. 

La educación en el riesgo de Minas Antipersonal trascendió a programas lúdicos y creativos, para que, de una manera más dinámica, se logre enseñar a las familias sobre el cuidado en estos casos, sobre todo a poblaciones en zonas minadas.

La iniciativa es un compromiso de la Fundación Barco, USAID, Discovery y Computadores Para Educar en la reducción del riesgo de accidentes por artefactos explosivos en Colombia.

La alianza Pasos Seguros lanza un nuevo capítulo de Lalo y Lulú, dan pasos Seguros, un innovador producto audiovisual, disponible en internet de manera gratuita, que está enseñando a los niños, niñas y sus familias a prevenir accidentes por Minas Antipersonal.

Esta miniserie, compuesta por 9 capítulos, busca llegar a todos los rincones de Colombia, especialmente a las zonas de alto riesgo por artefactos explosivos, para que la comunidad conozca los compartimentos seguros que pueden mitigar esta amenaza que sigue latente en el país.

“Educar en el riesgo de Minas Antipersonal debe ser una prioridad, pues el riesgo de accidentes por artefactos explosivos sigue poniendo en peligro la vida e integridad de miles de personas en el país. Contribuir a ese propósito es nuestro compromiso con las comunidades afectadas por esta problemática. Queremos generar conciencia y promover la adopción de comportamientos seguros, además de contribuir a la generación de políticas locales de acción y prevención de accidentes”, afirma Alfonso Otoya, director de la Fundación Barco.

En la miniserie, que puede ser vista a través del canal de YouTube de Pasos Seguros, grandes y chicos aprenden a adoptar comportamientos seguros en sus comunidades, a través de las divertidas historias que viven Lalo y Lulú, dos osos de anteojos que nos enseñan a reconocer los riesgos y a saber cómo actuar para reducirlos.

Esta alianza viene realizando un trabajo directo con las comunidades, autoridades locales y establecimientos educativos y se ha incorporado el uso de tecnologías de la información y comunicación a través de cápsulas informativas, juegos interactivos de realidad virtual, así como el desarrollo de esta miniserie. Pasos Seguros espera educar alrededor de 17.600 personas en los municipios de mayor afectación por la problemática y generar conciencia a nivel nacional sobre la inminencia del riesgo que potencialmente puede afectar a cualquier persona.

En el primer año de ejecución, la alianza Pasos Seguros ha llegado a más de 10 millones de personas a través de los contenidos audiovisuales y de la realización de 70 talleres de educación en situaciones de emergencia en 15 municipios de Chocó, Norte de Santander y Bolívar.

Esta iniciativa, que involucra diferentes herramientas innovadoras de divulgación, trabaja directamente con comunidades de 44 municipios de seis departamentos priorizados por ser de alta afectación como Arauca, Meta, Nariño, Valle del Cauca, Chocó y Norte de Santander. Además, busca llevar mensajes de prevención y comportamientos seguros por todo el territorio nacional.

Fuente: La Opinión

Maestros y familias, clave para garantizar la permanencia escolar

Por: Alfonso Otoya.

Hoy más que nunca, se hace necesario un trabajo integral de docentes, directivos y padres de familia.

Dada la coyuntura de la pandemia de la COVID-19 y a propósito del Día del Maestro se hace aún más relevante su rol en los procesos de aprendizaje de los estudiantes y del fortalecimiento de la educación especialmente en zonas rurales. 

De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Educación Nacional, se estima que de cada 100 niños que empiezan la primaria, solo 44 terminan la educación completa. El panorama rural es aún más desalentador cuando se mira el abandono en los grados de noveno a once. Entre el 2015 y 2019, 104.000 estudiantes de básica-primaria abandonaron sus estudios; en la educación básica-secundaria 122.000 no regresaron a cumplir su ciclo y en la educación media, 42.000 estudiantes no culminaron la trayectoria esperada. Estas cifras demuestran los grandes retos frente a la permanencia escolar. 

Con la crisis derivada de esta pandemia mundial, la educación en casa, la falta de conectividad y de elementos básicos, se prevé que la problemática aumente. Estamos en tiempos difíciles, pues nunca imaginamos que nuestros niños, niñas y jóvenes tendrían que distanciarse por tanto tiempo de los centros educativos, lo que nos plantea el gran desafío de cómo adaptar el modelo de educación para garantizar su aprendizaje y permanencia en el sistema educativo. 

Hoy más que nunca, se hace necesario un trabajo integral de docentes, directivos y padres de familia. Es necesario el acompañamiento a los maestros más allá de los contenidos, el material pedagógico y la formación en el manejo de las tecnologías de la información aplicadas a la pedagogía, se hace primordial reforzar las competencias socioemocionales de los docentes. Esto puede hacer la diferencia entre lograr que los estudiantes continúen su proceso de aprendizaje o lo abandonen. Es igualmente importante mejorar en esta coyuntura la interacción docentes y directivos para promover un flujo de información que permita movilizar acciones que con mayor fuerza “conecten” a los estudiantes con sus procesos formativos. 

Lo anterior requiere igualmente un importante involucramiento de las familias. En estos tiempos de aislamiento social, las familias están asumiendo un rol mucho más determinante y activo en la formación de los hijos. Madres, padres y cuidadores juegan en este momento un rol aún más esencial de acompañamiento y apoyo a los estudiantes para afianzar la continuidad en los procesos formativos y de enseñanza iniciados por la escuela. Para hacerlo, las familias necesitan también recibir guía, consejo y soporte. 

Estamos ante un gran desafío. Debemos aunar esfuerzos para mantener a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes enamorados de sus procesos de aprendizaje, mucho más ahora desde el reto que impone la virtualidad. En la Fundación Barco asumimos ésta como nuestra propuesta de valor, con el fin de contribuir a la permanencia escolar, principalmente en las zonas rurales del país y con énfasis en el tránsito de los grados de noveno a décimo. 

En el marco del programa Escala, por ejemplo, trabajamos con comunidades educativas para identificar los aspectos, más determinantes para lograr que las niñas, niños y adolescentes continúen con sus estudios. Hemos identificado la necesidad de acompañar y apoyar a las instituciones educativas en procesos dirigidos a fortalecer competencias socioemocionales de los estudiantes, desarrollo de proyectos de vida, emprendimiento o empleabilidad pertinente y la cultura del cuidado. 

Dado que la deserción es un fenómeno multicausal, el rol del docente es fundamental para lograr ese propósito superior de mantener a los estudiantes dentro del sistema educativo. Los maestros son piedra angular y hoy más que nunca necesitan del acompañamiento de todos, así como del gobierno, directivos y familias para mantener las dinámicas de educación desde el escenario desafiante que representa la coyuntura actual. Debemos seguir llevando a nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes por la senda del aprendizaje y la permanencia, para que ellos mismos puedan construir desde ya, su futuro, el de sus comunidades, el de la sociedad y del país. 

Director Fundación Antonio Restrepo Barco

Fuentes: La Opinión / LaOpinión.com.co / Vanguardia / Vanguardia.com

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